Prólogo

Hans-Jürgen Beerfeltz

Las alianzas entre el sector privado y el Estado crean un desarrollo sostenible. Así lo han demostrado las más de 3.000 cooperaciones emprendidas en los últimos diez años por encargo del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) en más de 70 países en desarrollo. El nuevo Gobierno Federal se propone seguir extendiendo este tipo de cooperaciones para el desarrollo y concentrarse aún más en ganar el compromiso del mayor número posible de empresas privadas. Este propósito se basa en el firme convencimiento de que el desarrollo sostenible no es factible si no existe un desarrollo económico sostenible.

La reciente crisis financiera y económica, pero también los retos globales como el cambio climático y la protección de los recursos naturales han puesto de manifiesto la importancia que tiene una actuación conjunta. Si queremos ayudar a las personas de los países en desarrollo tenemos que juntar nuestras fuerzas. Necesitamos el capital privado y los conocimientos de las empresas para crear empleo e ingresos en nuestros países contraparte, para introducir tecnologías compatibles con el medio ambiente y el clima y para ofrecer puestos de formación. Las empresas llenan un vacío en aquellos ámbitos en los que el Estado no puede asumir la iniciativa plenamente, a la vez que contribuyen de manera puntual a la solución de los problemas globales: el empleo de tecnologías modernas, respetuosas con el medio ambiente, es una forma de combatir activamente el cambio climático.

Una actuación conjunta significa también una mejor articulación entre el comercio exterior y la política de desarrollo, tal y como lo hemos estipulado expresamente en el acuerdo de coalición. Al considerar apropiadamente los intereses del sector privado en nuestras decisiones de política de desarrollo actuamos con la convicción de que también nuestros países contraparte obtendrán con ello el mayor beneficio posible, y que la responsabilidad social corporativa (RSC), precisamente en los países en desarrollo, aportará más valor a cualquier inversión.

Mediante las cooperaciones para el desarrollo damos más énfasis a la cooperación económica e incrementamos la eficacia y la visibilidad de nuestra política. El objeti-vo que buscamos con ello es hacer valer nuestros principios fundamentales y transmitir valores como la libertad, la democracia y el Estado de Derecho. Por ello, consideramos que son esenciales temas como el buen gobierno, el desarrollo y la protección del sector privado, el fomento de los sistemas de microfinanzas y el mejoramiento de la infraestructura. También concedemos igual importancia a las inversiones en sectores clave como la formación y capacitación, la salud, el desarrollo rural y la protección del clima, del medio ambiente y de los recursos naturales. Por supuesto, mantenemos los compromisos contraídos por Alemania en relación con la conservación de la biodiversidad y la lucha contra el hambre y el cambio climático. Para ello esperamos, hoy más que nunca, seguir manteniendo e intensificando la constructiva cooperación con el sector privado alemán.

Hans-Jürgen Beerfeltz
Secretario de Estado

Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo