Cacao silvestre en forma de tabletas
No es fácil de encontrar, pues el cacao silvestre crece muy a escondidas en medio de la enmarañada selva brasileña a orillas del Amazonas. Pero de veras vale la pena buscarlo. Desde 2005, la tradicional casa fabricante de chocolate Hachez produce y comercializa el cacao silvestre del Brasil. El Regenwald-Institut e.V. de Friburgo de Brisgovia, la GIZ y otros socios prestaron su apoyo a este esfuerzo. La cooperación se inscribe dentro de un programa brasileño-alemán de bosques tropicales, ejecutado por la GIZ. El programa pone en marcha conceptos de protección y uso basados en previsoras estrategias de ordenamiento territorial, con el fin de preservar los recursos naturales y mejorar las condiciones de vida de las personas.
De allí se derivan también los objetivos del componente de cooperación: protección del bosque tropical, certificación y mejor capacitación de los recolectores locales de cacao. Ellos cosechan los frutos maduros a mano, los abren y recogen los valiosos granos, que luego proceden a fermentar y secar. Para ello se han instalado las primeras plantas de secado in situ. Después del secado, el cacao silvestre es transportado directamente y sin intermediarios a la fábrica de Hachez en Brema, Alemania, donde es procesado. Desde abril de 2008, es posible encontrar tabletas hechas de cacao silvestre en los anaqueles de las tiendas minoristas de Alemania.
